Sobre las progresiones

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Estos últimos días a raíz de varias interacciones con personas estudiosas y conocedoras de la astrología  me di a la tarea de investigar y conocer un poco sobre las progresiones simbólicas tambien conocidas como profecciones. Las más conocidas por estos lados, son la proluna – Boris Cristoff (ciclo de 7 años), el punto de la edad sistema Hubber (ciclo de 6 años), el c60 de Demetrio Santos (ciclo de 5 años) y los famosos atacires con sus diferentes claves (1, 5, 12, 13, 25, etc), divulgados ampliamente por Tito Macía.

En esencia la mecánica de cálculo es la misma, un ciclo completo en se recorre la circunferencia (los 360º) con una velocidad establecidad según el sistema que se use. Esto me motivo a investigar, constatar y validar más por una experiencia y gusto personal, yo no tengo la autoridad ni conocimiento para afirmar cual sistema es mejor o no. Siempre he creido que si un camino (sistema) le funciona a alguna persona o escuela ha de ser por que ese sistema debe de tener algo que asi lo valida. OJO: obviamente estos caminos (sistemas) han de ser abordados de forma coherente, seria y transparente.

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Texto tomado del Libro. El reloj de la vida (Bruno y Louise Huber), páginas 32, 33

http://www.api-ediciones.com/pdf.html

Métodos parecidos
En el pasado existió un método que, en lugar de utilizar el ritmo de 6 años por casa que se emplea en la progresión de la edad, trabajaba con un ciclo de 5 años por casa. En su libro Nova Methodus (1654), el Pater Yves, un clérigo francés, describe este método que recorre el sistema de casas de Placidus en un ciclo de 60 años. En nuestro siglo, el astrólogo hamburgués A. Frank Glahn intentó introducir un ciclo de 100 años en sentido horario (es decir, en sentido contrario al de las casas) pero no obtuvo demasiado éxito.

Desde 1956, el astrólogo muniqués Wolfgang Döbereiner enseña un método parecido pero, en lugar de utilizar el ciclo de 100 años, emplea un ciclo de 84 años, también en sentido horario. En el año 1932, C.C. Schneider (31) publicó en una revista astrológica un artículo sobre un sistema parecido que se movía por el sistema de casas en un ciclo de 72 años, a un ritmo de 6 años por casa, pero no hacía ningún tipo de afirmación individualizada. Los vieneses Wilhelmine y Arnold Keyserling desarrollaron el método más parecido a la progresión de la edad. Su sistema se mueve de una casa a otra con un ritmo de 7 años y sostienen que, en los cambios de signo y al pasar por encima de un planeta, pueden observarse cambios esenciales en el comportamiento de la persona.

El ritmo de 6 años y el ritmo de 7 años
Con respecto a la progresión de la edad, siempre nos preguntan por qué utilizamos el ritmo de 6 años y no el (mucho más conocido) ritmo de 7 años. La respuesta es siempre la misma: el ritmo de 6 años se ha determinado de forma empírica tras realizar varias pruebas con distintas cifras. El único ritmo que ha dado resultados correctos en los distintos períodos de la vida es el ritmo del 6. Como demostramos más adelante, el número 6 está estrechamente relacionado con el número cósmico 72. El número 6 permite la división del círculo en 2, 3, 4, 6 y 12 partes. En cambio, el círculo de 360º no es divisible por 7.

Los números 7 y 84 son cifras de ciclos astrológicos secundarios. Sólo pueden derivarse del período orbital del planeta Urano en su movimiento alrededor del Sol, de aproximadamente 84 años. Algunos astrólogos también consideran los movimientos de Saturno y de la Luna. La Luna tarda 29 días en girar alrededor de la Tierra y Saturno 29 años en girar alrededor del Sol. Pero el número 29 no es divisible por 7. Como vemos, el ritmo del 7 se deriva de un número que está relacionado con el movimiento de un único planeta y, por lo tanto, no puede tener ninguna función de división temporal o espacial de la vida del ser humano. Por eso no empleamos este número como elemento de progresión en la rueda de la vida. El número 7 se utiliza muy a menudo como ritmo biológico, mientras que el ritmo del 6 es claramente psicológico.

 

 

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